La ecolocalización es la capacidad de emitir ultrasonidos y recibir ecos permitiendo a los animales que cuentan con esta capacidad (el murciélago por ejemplo),desenvolverse en condiciones de absoluta oscuridad. Ecolocalizadores del mundo, sed bienvenidos.

martes, 17 de julio de 2007

El papagayo azul



He soñado con un papagayo azul y voy a procurar escribirlo tal cual lo recuerdo.

Mi hermano y yo siendo chiquitos en la cocina. El papagayo al hombro. Sorprendida e ilusionada decido alimentarlo para hecerle felíz, para que se le iluminen las plumas, para que se quede a mi lado.

Encuentro frutos secos y venciendo el miedo a su mutilador picotazo le doy semillas, pipas, garbanzos secos, hasta que llega la brutal almendra. El papagayo la enguye pero no la mastica, se queda en su garganta. Mi papagayo se asfixia, pasa del azul al morado; deja de ser pájaro convirtiéndose en pez.

Aviso a mi hermano, él no sabe, yo tampoco. Quizá unas palmaditas en la espalda, ¿pero qué espalda si ahora es como una ilustración animada?

Se me muere el papagayo, se me muere por la brutal almendra (que viéndolo venir) le he dado. No hago nada.

El ser baboso y sin forma que mantengo en la mano expulsa por fin el tapón asesino.

Vuelve a ser papagayo.

Vomita restos que no reconozco. ¡Qué asco!, dice mi hermano.

Yo, sin embargo, miro con curiosidad científica sus detritos.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Y cuando la simpática gata de un amante cualquiera (pongo por caso) se zampa veinte kilos de pescado crudo, al rato vierte el contenido de su estómago en la cornisa de su ventana preferida, con su liquidito rosa palo y todo, y luego, ya frío, bien reposadito, vuelve a comerse la pota? Hay pesadillas de las que es difícil despertar...
En otro orden de cosas, recuérdame que lo de ir a merendar a tu casa, si surge, lo deje para otro día.
Por último, muy bien lo de las etiquetas. A ver cuándo vas incrementando tu colección.

Mar dijo...

Qué gusto que estás de vuelta, os voy a llamar ahorita mismo, claro que te vienes a merendar

Anónimo dijo...

¡Qué asco!
:)

Anónimo dijo...

Antes de intentar descifrar tu sueño cuento yo uno mío:

Aparece el pseudoJaime como si fuera una aparición del pasado, con esa cara de terror contenido que le caracteriza. Me acerco con mucho cuidado (a ver si va a volver a desvanecerse) y le pregunto:

-¿Que haces Jaime?-
-Esperando a Dios- me contesta...

Mar dijo...

Genial tu sueño, Arturo! Pseudo, Pseudo, Pseudo, qué tipo, espero que de todas formas te queden las buenas ideas que hayas podido sacar.